La fuente u Ojo de Albeta, manantial de aguas medicinales, fue conocido desde la antigüedad, como lo atestiguan las monedas romanas encontradas en su entorno. De época romana se conserva también una villa con termas en la partida de “La Gorrona”, datadas en el S. I o II d.c. y que aún puede arrojar nuevos e interesantes descubrimientos. Su topónimo denota su pasado islámico, ya que en árabe, significa (caserío), fue un Señorío Laico, dándose la particularidad de estar dividido en dos partes, la alta y la baja pertenecieron a dos diferentes señores, lo que dio lugar a no pocos conflictos. Entre su pintoresco caserío encontramos dos hermosas casas solariegas, un antiguo molino de agua, un pilar mudéjar en el camino de Borja y la Iglesia parroquial de Santiago Apóstol del siglo XVI, que alberga la imagen de la Virgen del Rosario, a la que legendariamente se atribuyen poderes curativos sobre locos y embrujados.